viernes, abril 01, 2005

Gritarlo

Encontrarse.
Invitarte a dormir en el hueco de mi mano, sin canciones de cuna que te quemen las pupilas. Tan sólo un puñado de sal para las heridas. A veces para sanar hay que sufrir, nene, hay que gritarlo. (Me duele).

Descubrirse.
Armar un ramo de calas, melodías y aromas de lavanda y miel, para que riegues cada rincón de tu casa, y te ayuden cuando el mundo se te haga muy pequeño. A veces para sanar hay que reir, nene, hay que gritarlo. (Me gusta).

Desencontrarse.
Comprar una cajita en donde pueda esconderme cuando saques sin querer, el puñal. Y un par de nuevas canciones de cuna que quemen tu imagen en mis pupilas. A veces para sanar hay que cuidarse, nene, hay que gritarlo. (Cuidame).

Buscarse.
Evocar las palabras mágicas que te llaman. Decir en voz alta el sortilegio que me encuentra. Envolverse en el silencio de miradas carentes de armadura. A veces para sanar hay que entregarse, nene, hay que gritarlo. (Me entrego... Entregate).

Siempre para gritarlo hay que buscarse, nene, siempre buscarse...

0 comentarios :