No me cuides más
Voy a pedirte que no me mires más así. Guardas entre los dedos un silencio que me deja inerme. Y no es silencio de cosas ausentes, sino calladas. No construyas hacia mi laberintos de zozobras vanas. A veces no puede impedirse que duela. A veces, para mi o para vos, hay dolor en el destino. Un soplido de algodon puede quemarme la piel. Pero tené menos cuidado de mi fragilidad. Hoy sólo quiero hundirme en vos, en tus flores y tu barro... inundarlo todo así. Colmar una habitación con anarquía de pieles y palabras, y vivir. Con la punta de los dedos, vivir. No me cuides mas. Tan sólo ayudame a vivir amor siempre. En un siempre que es ahora y nunca más. Si existiese, el día en que la punta de los dedos recoja sal, será mañana. Hoy dame todo lo que tengas para mí. Yo procuraré no soplar algodón en tus pupilas. Y dar labios y comisuras a tus parpados dormidos. Pero no me cuides más de vos. Y sabé que yo no voy cuidarte de mi, corazón. Porque yo, soy lo único que tengo para darte.

