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miércoles, febrero 20, 2008

Vuelvo al Sur

[...] "Siento el Sur como tu cuerpo en la intimidad". Mío brevemente, tan breve que se me escurre de las manos como la arena del reloj. Pero mío, y es ese segundo de conciencia de que sos mío, en tanto yo soy tuya y todo el espacio pareciera acomodarse a eso. Cada mullido rincón del colchón que me halla en ese viaje infinito de sabernos Uno. Así siento al Sur... mi Tierra, mi canto, mi anhelo, mi espada alzada y mi cruz cargada. Mis treinta y dos dientes en una sonrisa y mis siete mares en el lagrimal. Así te siento. Tan parte de mí, y tan ajeno. [...]


(Bogotá, Colombia)

lunes, mayo 28, 2007

Matate I


Es tan grave que haya sido una estupidez tan sublime y tan evitable; una tontería que al borde de hacerme reir, logra entristecerme y darme ganas de salir a matar estúpidos por ahí (adiviná el primero en la lista).



(Montañita, Ecuador)

Matate II


No quiero escribir más sobre odios
y sobre amores difíciles,
perdones, estupideces y pestes contradictorias.
Quiero escribir cursilerías
de te quieros o paisajes marítimos.
O no quiero escribir mas.
Quiero poder parar un taxi
e irte a buscar a vos
o a cualquiera
para perdernos con la inocencia
del primer día.



(Montañita, Ecuador)

Matate III


Me enoja que me hayas hecho volver a pensar y re-pensar, que me hayas extraditado de mi breve exilio del Imperio de la Cabeza.


(Montañita, Ecuador)

Matate IV

Me aburre esta solemnidad
victimaria
y victimista,
de telenovela venezolana
de los noventa,
barata y predecible,
tan cansina
y sin piel.


(Montañita, Ecuador)

Matate V


A veces me importan un carajo

tus metas grandes
de tocar como Satriani,
de rehabilitar tu nariz,
de entender a Carpentier,
o de poder abrazar a tus tuyos tan ajenos.
Quiero simplemente que te limites
a decirme
que sos un idiota,
que te arrepentís
y a conseguir pintura mágica
para tapar
tus puñales imbéciles
en mi pared.



(Montañita, Ecuador)

Matate VI

No sé si te quiero,
quizás te quiero querer
o al menos tener
la posibilidad
de llegar a quererte,
como pensaba la primera vez
que me llamaste princesa.


(Montañita, Ecuador)

Matate VII


Alimento mi enamoramiento eterno

hacia un hombre finito
miserable
hermoso
desconocido
como todo.
Tan breve que exige que lo alargue,
un hombre
con límites
con espacios fuera de mí.
Lo amamanto,
le doy de comer lo más íntimo de mi ser
a un extraño
que tengo medido en lo más íntimo de sí mismo,
y que no sé donde poner.
A dormir, por lo menos.


(Montañita, Ecuador)

martes, mayo 09, 2006

Sueños



Los cuerpos, abrazados, van cambiando de posición mientras dormimos, mirando hacia aquí, mirando hacia allá, tu cabeza sobre mi pecho, el muslo mío sobre tu vientre, y al girar los cuerpos va girando la cama y giran el cuarto y el mundo. "No, no -me explicas, creyéndote despierta-. Ya no estamos ahí. Nos mudamos a otro país mientras dormíamos."

(préstamo de E. Galeano)

jueves, agosto 18, 2005

Tiempo


Te invito a mudarte a la habitación del olvido. Quizás, cuando no me duela tanto, te llamo y te convierto en una mueca extraña y silenciosa... como esas que aparecen cuando el recuerdo cruza el umbral y de repente nos encontramos hablando de vos y yo... sin pensar ya en un doloroso nosotros.

domingo, agosto 14, 2005

Cien años de soledad


"... ningún lugar de la vida es más triste que una cama vacía"- G. García Márquez

martes, junio 07, 2005

Mariposa de Colección

Voy a elegir alguna grieta del cuerpo y lo voy a guardar. Voy a esconder tu trivial perfume combinado con el aroma libidinoso que en ciertos momentos toma el tabaco. Antes tengo que saber como coser la herida cuando lo encierre ahi dentro.
Era
una imagen premonitoria: había que volar, nene... volar. Con los pies en la tierra, volar. Pero tu esencia no bastó para sobrevivir al viaje, y el tábaco fue humo y ceniza inerme.
Tuve que migrar, perdón, es la fragilidad. Como la mariposa que se quema en la odisea de vivir.
Otra vez. Y una vez más. Mis pies en alguna nube otra vez. Mis alas consumidas de fuego, alimentado la tierra, una vez más.

miércoles, mayo 18, 2005

Urgencias

No pensaste que quizás ella necesita que le digas que la soñás antes de dormirte, que le beses los párpados sin avisar, o que te asomes detrás del libro que lee sin pedirle permiso. Y en cambio ni sabe que hadas duermen bajo tu almohada, desconoce si te duele el cruel metro de distancia que toman al hablar de poesía, o música o de locura. Mientras, hay duendes tironeándole las ropas, gritando algo sobre tu sonrisa y el movimiento relajado de tus manos al callar.
Y ella sueña despierta que te besa los párpados sin avisar.

Caleidoscopio

Te llega una versión distorcionada de mi. Un catalejo que se transforma en caleidoscopio.
Ves multiplicados mis demonios pero no ves que así también, construís una lista interminable de diferentes maneras de mirarte y de ojos que te miran.
Entonces a mi, también me llega una visión distorcionada de vos. Sólo que mirándote de esta manera extraña, quizás intento ahuyentar tus tantos demonios multiplicados.

lunes, mayo 16, 2005

Hablar


Hoy dejemos de hablar de la serpiente de cascabel que me llama desde un pasado que se extiende a hoy... hablemos de la rotura de mi pantalón a la altura de la rodilla. O del té que a veces me tomo a la madrugada (ese té de a veces, me hace pensar en vos a veces).
O no hablemos mejor... mejor aprisioname cerca. Sino voy a terminar soltando mis insoportables metáforas trilladas sobre corazones, y espíritus, y almas... Y vos, y yo...

Cruces en la Soledad


No sé que buscas en ese lado de mi.
No sé desde que lado de vos me estás tocando, cuando me tocás. Ni quien canta cuando cantás.
No sé que hago parada en esta cara de la moneda, escondida en el rincón de mi cajita musical. Esperando que aparezcas y des cuerda. Y bailar.
No sé si vos temblás a veces. Yo no sé quien tiembla cuando tiemblo. Puede que sea la otra que vive en ese lado de mi. Y no sé que buscás ahi. Quizás compañía para el hermitaño que habita en ese otro lado de vos.

miércoles, mayo 11, 2005

Egoísmo

Todos los viajes, tienen como último tramo la vuelta a uno mismo.

Todo al final de cuentas, no lo hacés ni vos por mí, ni yo por vos.... sino por el propio beneficio.

Quizas me gustaría que busques en mí tu beneficio, que algún día el último tramo hasta vos incluya atravesar ese último tramo hasta mí.



Esta entrada es para Val, porque por ahora el blog es para vos y para mi ego... para que puedas leerme mientras yo te leo, o mientras yo duermo y vos tenes insomnio, como yo ahora... una amiga de hace mucho tiempo una vez soltó una frase que robo y cito a continuación: "es como esas personas que uno se encuentra en el camino, ya andando"...

lunes, abril 18, 2005

Monstruos


Y al final, todo resultaría bien, si utilizaces mis manos como credo, y el hueco de mi vientre cual cobija, cuando tus monstruos llaman a la puerta... porque seguramente los míos les siguen detrás

Ilusiones

Castillos de arena mojada, que seca el sol... que los hace bellos pero más frágiles...
Castillos de arena que dejan de ser castillos para pasar a ser un barco que mil y una noches más me lleva hasta tu puerto... o quizás tan sólo a formar parte del basural de granos de arena que está siempre junto al mar.

Avestruces


Perdón por el abismo... por la pared, la burbuja y la coraza... Perdón porque después de ella estoy desnuda y no podés verme. Perdón pero es que temo, que más allá de mi abismo, esté tu abismo, tu pared, tu burbuja y tu coraza.
Perdón porque sé que detrás de ella estás desnudo y no te puedo ver.
Quizás lo único que nos aleja, entonces, son nuestros temores... Y quizas también sean ellos los mismos que de cuando en cuando nos logran acercar.