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jueves, septiembre 15, 2005

Devorada

El mundo del derecho y el revés. Y viceversa. Ahora entiende por qué hace un tiempo tituló a una poesía "Adentro". Y se enojaba con ese Adentro social y mentiroso. Se enojaba porque ella no paraba de mentirse. Hacia adentro. Y se habia vuelto una de esas personas a las que no les gusta cruzarse con el reflejo de los espejos. Jugaba con ella misma a un Escondite Inglés solitario. Y ahora que quería verse, detrás del tul no podía ver nada. Todo era una duda nublada. El escepticismo se la estaba terminando de comer.
Mucho tiempo balanceandose en la curva que toma el signo de interrogación. Quebrando límites que ni siquiera conocía. Ahora buscaba la salida, adentro del monstruo que la había devorado. Y corría. No podía mirar a nadie, ni decir que sí ni decir que no. No podía. No sabía. Ahora todo era correr, buscando a la otra y preguntarle si ella sabía como encontrar la salida hacia adentro.
Si tan sólo hubiese sabido (pero es que ya no sabía nada) que había que sentarse y esperar con los ojos abiertos. Esperar a que la bestia la vomite.

martes, septiembre 06, 2005

Garganta

Sin querer, y queriendo sin querer, lo estás aniquilando. Lo hundís con el dedo en tu whisky on the rocks, y si podés lo metés entre dos hielos ( la espada y la pared, diría un amigo). Después me decís (en realidad ya no nos decimos más nada, por designio de una suerte extraña y frívola) que no te encontrás. Cómo te vas a encontrar entre tantas figuras de cartón tamaño real de vos mismo. Encima dejás abiertas las ventanas, con el pleno invierno que vaga allá afuera... y vos desnudo entre papeles que hablan de un hombre almidonado y gris, y retorcido y cruel.
¿No te das cuenta de que temblás? ... No...
Al final, como un imbécil solitario, te preocupas por tus demonios, y el único monstruo capáz de comerte es esa coraza a la que le permististe encerrarte.
Al final, como dos imbéciles, nos abandonamos mutuamente en plena soledad. Y vos no sé que harás, yo grito en pasillos eternos buscando salir de la hoguera... y pienso de vez en cuando en vos.... casi siempre con odio, por que te estás devorando al tipo desnudo que sos... detrás de la armadura almidonada.